- Ao lavar os pratos á man, non deixes correr a auga mentres os aclaras. Henche un recipiente ao lado do fregadeiro para clarar e outro para enxaboar.
- Pon a funcionar a lavadora e o lavalouzas sóamente cando estén cheos.
- Recolle a auga do aparello de aire e utilizaa para regar.
- Aproveita a primaveira e o outrono para plantar plantas e céspede porque chove máis e necesítase regar menos
- Para limpar a aceira utiliza unha escoba en lugar da mangueira.
- Manten a túa ducha diaria por debaixo dos 5 min.
- Instala inodoros con dous tipos de descarga.
- Utiliza os aspersores para grandes zoas de riego, e para pequena utiliza unha regadeira.
- Non utilizar auga corrente para descoxelar alimentos.
- Cerrar os grifos con fórza para evitar que goteen.
- Pecha o grifo mentres lavas os dentes.
- Coloca dúas botellas dentro da cisterna e aforrarás de 2 a 4 litros cada vez que a uses.
- Non utilices o inodoro como papeleira.
- Dúchate en lugar de bañarte, aforrarás 150 litros.
Al
lavar los platos a mano, no dejes correr el agua mientras los aclaras.
Llena un recipiente o un lado del fregadero para enjabonar y otro para
aclarar.
Una vez al año revisa el aparato de aire acondicionado por evaporación de agua. Así lograrás un resultado más eficiente.
Comprueba con frecuencia tu sistema de aspersores y ajústalos para
no regar las zonas que no lo necesiten: las paredes de la casa, la
acera, o la calle.
Utiliza la lavadora y el lavaplatos solamente cuando estén llenos y podrás ahorrar hasta 3.700 litros al mes.
Evita plantar césped en zonas difíciles de regar como pendientes
empinadas o a lo largo de las aceras. Instala cubierta en tu piscina y
comprueba que no haya escapes ni en la depuradora ni en las bombas.
Recoge el agua de tu aparato de aire acondicionado en un recipiente y úsala para regar.
Aprovecha la primavera y el otoño para plantar el césped y las
plantas del jardín. En estas estaciones las necesidades de riego son
menores.
Si te gusta el agua fría mete una jarra en la nevera en lugar de dejar correr el agua del grifo hasta que salga fresca.
Comprueba el contador de agua y haz un seguimiento de consumo para detectar fugas.
Reduce al mínimo la evaporación regando durante las horas tempranas de la mañana, cuando la temperatura es más fresca.
Lava tus herramientas de jardinería en el fregadero o un barreño en lugar de con agua del grifo.
Utiliza una capa de guijarros alrededor de las plantas para reducir
la evaporación y ahorrar centenares de litros de agua al año.
Usa una escoba en lugar de una manguera para limpiar la acera o calle. Así ahorrarás 300 litros de agua cada vez que lo hagas.
Si tu ducha puede llenar un cubo de 4 litros en menos de 20 segundos, entonces sustituye la alcachofa por una de bajo flujo.
Recoge el agua que utilizas para aclarar tus herramientas de jardinería y reutilízala para regar las plantas.
Divide el ciclo del riego en períodos más cortos para reducir la pérdida y permitirle una mejor absorción del agua.
No debes olvidar comprobar fugas en grifos, tuberías y mangueras que usamos en el exterior.
Si dispones de un sistema de llenado automático, asegúrate de que la piscina no tenga escapes.
Riega solamente el césped cuando lo necesite. Camina por el césped y si dejas huellas, ha llegado la hora de regar de nuevo.
Si vas a comprar un nuevo electrodoméstico ten en cuenta las
necesidades de consumo de agua y energía del aparato. Piensa en que un
mayor precio hoy puede suponer un ahorro futuro.
Mantén tu ducha diaria por debajo de los 5 minutos, ahorrarás hasta 3.500 litros al mes.
Instala inodoros con dos tipos de descarga.
Ajusta el cortacésped a un corte algo más alto para que sombree el terreno y mantenga la humedad.
Cuando limpies la pecera reutiliza el agua para regar plantas es
rica en nitrógeno y fósforo, a la vez que riegas, abonarás y
fertilizarás.
Utiliza los aspersores para zonas grandes de riego y los pequeños espacios de césped o plantas hazlo con una regadera.
Pon algún tipo de colorante en la cisterna del inodoro si mancha la
taza es que tiene una fuga, repárala, yahorrarás hasta 2.000 litros
de agua al mes.
Si te das un baño pon el tapón antes de girar el grifo y ajusta la temperatura del agua mientras la bañera se llena.
Utiliza materiales porosos en aceras y patios, mantendrás el agua del jardín en lugar de que se evapore.
Dirige las salidas de canalones y otros sistemas de drenaje
de agua hacia praderas, arbustos y árboles, o si puedes recógela para
estos usos.
Utiliza un sólo vaso para el consumo de agua diario. Esto reducirá
el número de ocasiones en la que pones en marcha el lavaplatos.
Ten una actitud responsable respecto al número de lavadoras que pones.
Instala un dispositivo detector de lluvia en los aspersores para evitar el riego innecesario.
No utilices agua corriente para descongelar alimentos.
Elige un sistema de consumo eficiente de irrigación por goteo para
árboles, arbustos y plantas. El riego en las raíces es muy eficaz.
Vigila no regar en exceso.
Algunas fugas en grifos pueden resolverse con una llave inglesa, utilízala y ahorrarás agua y no pagarás al fontanero.
Reduce la extensión de césped en el jardín. Planta arbustos y utiliza rocas u otros elementos decorativos como alternativa.
Usa la lavadora y mantén el nivel de agua aconsejado en función de la cantidad de ropa.
Enseña a los niños a cerrar los grifos con fuerza para evitar que goteen después.
Recuerda comprobar el sistema de riego periódicamente para confirmar la ausencia de fugas.
Mientras te enjabonas en la ducha cierra el grifo o utiliza un cabezal con sistema de regulación de flujo y ponlo al mínimo.
Mantén en remojo las cacerolas y sartenes. Así te será más fácil lavar a mano.
No riegues el césped en días con fuerte viento. La eficacia de los aspersores será menor.
Riega las plantas abundantemente pocas veces, así tu jardín estará más sano y fuerte.
Todos propietarios e inquilinos deben conocer y tener acceso a la
llave de paso general para cortar el agua en caso de rotura de una
cañería principal se ahorrará agua y se evitarán desperfectos en las
viviendas.
Riega el césped en cuestas escarpadas con una manguera de goteo, las más eficaces en este tipo de terreno.
Agrupa las plantas que necesitan la misma cantidad de agua.
Recuerda que tienes que limpiar el césped de malas hierbas, éstas compiten con otras plantas por el abono, luz, y agua.
Si bien los fertilizantes mejoran el crecimiento vegetal, también
aumentan el consumo de agua. Utiliza la cantidad mínima de fertilizante
necesaria.
Evita instalar sistemas que rocíen el agua en el aire. Los sistemas
de goteo o de conexión en cascada pierden menos agua por evaporación.
Lava el coche en lavaderos automáticos y si éstos reciclan el agua utilizada mejor.
No compres juguetes que requieran un flujo constante del agua.
Cierra el grifo mientras te cepillas los dientes.
Adquiere un pluviómetro para saber la cantidad agua de lluvia que ha recibido el jardín y así saltarte algún riego.
Anima a colegios e institutos y gobierno local o regional a que
ayuden a desarrollar y a promover éticas para una mayor conservación
del agua entre niños y adultos.
Enseña a tu familia cómo apagar los sistemas de riego automáticos.
Si el sistema no funciona correctamente es preferible que lo apagues,
también si una tormenta se está acercando.
Utiliza un reloj para controlar el tiempo si riegas el césped o el jardín con una manguera.
Comprueba que el sistema de cierre de la cisterna no quede abierto después de su uso.
Ocúpate de que haya aireadores en todos los grifos.
Elige para el jardín, o sustituye progresivamente, plantas que precisen poco riego.
Instala un calentador inmediato de agua. Así no necesitarás que
corra el agua hasta que salga caliente cuando te duches. Esto también
reducirá los costes de la calefacción para tu casa.
Utiliza un lápiz de grasa para marcar el nivel del agua de su
piscina en la desnatadora. Comprueba la marca 24 horas más tarde. Tu
piscina no debe perder más de 6 milímetros al día.
En el lavavajillas utiliza el ciclo adecuado a la suciedad de los platos, un ciclo largo consume más agua y energía.
Usa un destornillador para probar la humedad del suelo del jardín.
Si entra fácilmente, no riegues. Si riegas bien el césped ahorrarás
miles de litros de agua.
Existen en el mercado diferentes tipos de césped elige siempre el que menos riego necesite, consulta a un especialista.
Haz un propósito de ahorro de agua cada día. Aunque el ahorro de un solo día sea despreciable la suma será importante.
Cuando los niños quieran refrescarse, utiliza la regadera en una zona del jardín que haya que regar.
Cerciórate de que la piscina, la fuente o el estanque estén
equipados con bombas que reutilicen el agua tanto en tu jardín
privado como en los de tu ciudad solicitando a los responsables locales
que lo instalen.
Baña a los niños pequeños juntos.
Utiliza árboles y plantas que consuman poca agua.
En invierno toma medidas para que no se congelen las tuberías, y puedan estallar.
Aísla las cañerías de agua caliente tendrás menos perdidas y conseguirás ahorrar agua y energía.
Si no tienes más remedio que lavar el coche a mano hazlo sobre una zona que necesite riego.
Si tienes un sistema de aire acondicionado, dirige el drenaje del agua hacia una maceta, a un árbol, o al césped.
Si lavas el coche a mano con una manguera, ciérrala mientras enjabonas el coche.
Si la cisterna de tu inodoro es antigua introduce una botella llena
de agua y asegúrate de que no interfiera en el sistema de
funcionamiento. Reducirás el consumo cada vez que lo uses.
Instala los sistemas de depuración y ablandado de agua solamente si es necesario.
Usa la lavadora con el programa adecuado a cada tipo de ropa y
utiliza el detergente como aconseje el fabricante. Adecua la velocidad
del centrifugado al clima, también ahorrarás energía.
Deja las ramas bajas de árboles y arbustos, éstas y la acumulación de hoja caída ayudarán a mantener la humedad.
Notifica rápidamente la rotura de cañerías, bocas de riego abiertas o cualquier otra incidencia a los teléfonos de averías.
El césped está inactivo en invierno y requiere tan sólo un riego al mes o menos si hay lluvias.
Añade estiércol vegetal a tus plantas. Utilizar este tipo de abono ayuda a mantener la humedad en el suelo.
Utiliza los aspersores que lanzan gotas grandes de agua al suelo.
Cuanto más pequeña es la gota más facilidad habrá de evaporación antes
de caer al suelo.
Revisa escapes en los sistemas automáticos de vaciado, evitar cualquier escape ahorra muchos litros al cabo del año.
Mueren más plantas por un exceso de riego que por su falta. Asegúrate de mantener un riego adecuado.
Cocina los alimentos con la menor cantidad de agua posible, además de ahorrar conservará la mayor parte de los nutrientes.
Ajusta tu horario de riego a cada estación. Riega el césped en verano cada tres días y en invierno cada cinco.
Apaga el grifo mientras te enjabonas el pelo, ahorrarás casi 200 litros de agua a la semana.
Si tienes animales domésticos báñalos en el exterior, en una zona que precise de riego.
Elije siempre sistemas que ahorren agua, electrodomésticos, grifos, etc.
Riega de manera que el suelo absorba toda el agua sin que se creen charcos ni pequeños ríos de pérdidas.
Airea el jardín. Haz pequeños agujeros en el césped cada 20
centímetros, así el agua penetrará mejor en el suelo y evitarás que se
escape por la superficie.
Elige la olla adecuada para cada guiso y cantidad de alimento. Ahorrarás agua y energía.
Cierra el grifo mientras te afeitas. Para limpiar la cuchilla llena
el lavabo con agua. Así ahorrarás casi 400 litros a la semana.
Si cambias el agua a tus animales domésticos utilízala para regar las plantas.
- See more at: http://teayudoaserrico.com/95-trucos-para-ahorrar-agua/#sthash.EGbhg19M.dpuf
Al
lavar los platos a mano, no dejes correr el agua mientras los aclaras.
Llena un recipiente o un lado del fregadero para enjabonar y otro para
aclarar.
Una vez al año revisa el aparato de aire acondicionado por evaporación de agua. Así lograrás un resultado más eficiente.
Comprueba con frecuencia tu sistema de aspersores y ajústalos para
no regar las zonas que no lo necesiten: las paredes de la casa, la
acera, o la calle.
Utiliza la lavadora y el lavaplatos solamente cuando estén llenos y podrás ahorrar hasta 3.700 litros al mes.
Evita plantar césped en zonas difíciles de regar como pendientes
empinadas o a lo largo de las aceras. Instala cubierta en tu piscina y
comprueba que no haya escapes ni en la depuradora ni en las bombas.
Recoge el agua de tu aparato de aire acondicionado en un recipiente y úsala para regar.
Aprovecha la primavera y el otoño para plantar el césped y las
plantas del jardín. En estas estaciones las necesidades de riego son
menores.
Si te gusta el agua fría mete una jarra en la nevera en lugar de dejar correr el agua del grifo hasta que salga fresca.
Comprueba el contador de agua y haz un seguimiento de consumo para detectar fugas.
Reduce al mínimo la evaporación regando durante las horas tempranas de la mañana, cuando la temperatura es más fresca.
Lava tus herramientas de jardinería en el fregadero o un barreño en lugar de con agua del grifo.
Utiliza una capa de guijarros alrededor de las plantas para reducir
la evaporación y ahorrar centenares de litros de agua al año.
Usa una escoba en lugar de una manguera para limpiar la acera o calle. Así ahorrarás 300 litros de agua cada vez que lo hagas.
Si tu ducha puede llenar un cubo de 4 litros en menos de 20 segundos, entonces sustituye la alcachofa por una de bajo flujo.
Recoge el agua que utilizas para aclarar tus herramientas de jardinería y reutilízala para regar las plantas.
Divide el ciclo del riego en períodos más cortos para reducir la pérdida y permitirle una mejor absorción del agua.
No debes olvidar comprobar fugas en grifos, tuberías y mangueras que usamos en el exterior.
Si dispones de un sistema de llenado automático, asegúrate de que la piscina no tenga escapes.
Riega solamente el césped cuando lo necesite. Camina por el césped y si dejas huellas, ha llegado la hora de regar de nuevo.
Si vas a comprar un nuevo electrodoméstico ten en cuenta las
necesidades de consumo de agua y energía del aparato. Piensa en que un
mayor precio hoy puede suponer un ahorro futuro.
Mantén tu ducha diaria por debajo de los 5 minutos, ahorrarás hasta 3.500 litros al mes.
Instala inodoros con dos tipos de descarga.
Ajusta el cortacésped a un corte algo más alto para que sombree el terreno y mantenga la humedad.
Cuando limpies la pecera reutiliza el agua para regar plantas es
rica en nitrógeno y fósforo, a la vez que riegas, abonarás y
fertilizarás.
Utiliza los aspersores para zonas grandes de riego y los pequeños espacios de césped o plantas hazlo con una regadera.
Pon algún tipo de colorante en la cisterna del inodoro si mancha la
taza es que tiene una fuga, repárala, yahorrarás hasta 2.000 litros
de agua al mes.
Si te das un baño pon el tapón antes de girar el grifo y ajusta la temperatura del agua mientras la bañera se llena.
Utiliza materiales porosos en aceras y patios, mantendrás el agua del jardín en lugar de que se evapore.
Dirige las salidas de canalones y otros sistemas de drenaje
de agua hacia praderas, arbustos y árboles, o si puedes recógela para
estos usos.
Utiliza un sólo vaso para el consumo de agua diario. Esto reducirá
el número de ocasiones en la que pones en marcha el lavaplatos.
Ten una actitud responsable respecto al número de lavadoras que pones.
Instala un dispositivo detector de lluvia en los aspersores para evitar el riego innecesario.
No utilices agua corriente para descongelar alimentos.
Elige un sistema de consumo eficiente de irrigación por goteo para
árboles, arbustos y plantas. El riego en las raíces es muy eficaz.
Vigila no regar en exceso.
Algunas fugas en grifos pueden resolverse con una llave inglesa, utilízala y ahorrarás agua y no pagarás al fontanero.
Reduce la extensión de césped en el jardín. Planta arbustos y utiliza rocas u otros elementos decorativos como alternativa.
Usa la lavadora y mantén el nivel de agua aconsejado en función de la cantidad de ropa.
Enseña a los niños a cerrar los grifos con fuerza para evitar que goteen después.
Recuerda comprobar el sistema de riego periódicamente para confirmar la ausencia de fugas.
Mientras te enjabonas en la ducha cierra el grifo o utiliza un cabezal con sistema de regulación de flujo y ponlo al mínimo.
Mantén en remojo las cacerolas y sartenes. Así te será más fácil lavar a mano.
No riegues el césped en días con fuerte viento. La eficacia de los aspersores será menor.
Riega las plantas abundantemente pocas veces, así tu jardín estará más sano y fuerte.
Todos propietarios e inquilinos deben conocer y tener acceso a la
llave de paso general para cortar el agua en caso de rotura de una
cañería principal se ahorrará agua y se evitarán desperfectos en las
viviendas.
Riega el césped en cuestas escarpadas con una manguera de goteo, las más eficaces en este tipo de terreno.
Agrupa las plantas que necesitan la misma cantidad de agua.
Recuerda que tienes que limpiar el césped de malas hierbas, éstas compiten con otras plantas por el abono, luz, y agua.
Si bien los fertilizantes mejoran el crecimiento vegetal, también
aumentan el consumo de agua. Utiliza la cantidad mínima de fertilizante
necesaria.
Evita instalar sistemas que rocíen el agua en el aire. Los sistemas
de goteo o de conexión en cascada pierden menos agua por evaporación.
Lava el coche en lavaderos automáticos y si éstos reciclan el agua utilizada mejor.
No compres juguetes que requieran un flujo constante del agua.
Cierra el grifo mientras te cepillas los dientes.
Adquiere un pluviómetro para saber la cantidad agua de lluvia que ha recibido el jardín y así saltarte algún riego.
Anima a colegios e institutos y gobierno local o regional a que
ayuden a desarrollar y a promover éticas para una mayor conservación
del agua entre niños y adultos.
Enseña a tu familia cómo apagar los sistemas de riego automáticos.
Si el sistema no funciona correctamente es preferible que lo apagues,
también si una tormenta se está acercando.
Utiliza un reloj para controlar el tiempo si riegas el césped o el jardín con una manguera.
Comprueba que el sistema de cierre de la cisterna no quede abierto después de su uso.
Ocúpate de que haya aireadores en todos los grifos.
Elige para el jardín, o sustituye progresivamente, plantas que precisen poco riego.
Instala un calentador inmediato de agua. Así no necesitarás que
corra el agua hasta que salga caliente cuando te duches. Esto también
reducirá los costes de la calefacción para tu casa.
Utiliza un lápiz de grasa para marcar el nivel del agua de su
piscina en la desnatadora. Comprueba la marca 24 horas más tarde. Tu
piscina no debe perder más de 6 milímetros al día.
En el lavavajillas utiliza el ciclo adecuado a la suciedad de los platos, un ciclo largo consume más agua y energía.
Usa un destornillador para probar la humedad del suelo del jardín.
Si entra fácilmente, no riegues. Si riegas bien el césped ahorrarás
miles de litros de agua.
Existen en el mercado diferentes tipos de césped elige siempre el que menos riego necesite, consulta a un especialista.
Haz un propósito de ahorro de agua cada día. Aunque el ahorro de un solo día sea despreciable la suma será importante.
Cuando los niños quieran refrescarse, utiliza la regadera en una zona del jardín que haya que regar.
Cerciórate de que la piscina, la fuente o el estanque estén
equipados con bombas que reutilicen el agua tanto en tu jardín
privado como en los de tu ciudad solicitando a los responsables locales
que lo instalen.
Baña a los niños pequeños juntos.
Utiliza árboles y plantas que consuman poca agua.
En invierno toma medidas para que no se congelen las tuberías, y puedan estallar.
Aísla las cañerías de agua caliente tendrás menos perdidas y conseguirás ahorrar agua y energía.
Si no tienes más remedio que lavar el coche a mano hazlo sobre una zona que necesite riego.
Si tienes un sistema de aire acondicionado, dirige el drenaje del agua hacia una maceta, a un árbol, o al césped.
Si lavas el coche a mano con una manguera, ciérrala mientras enjabonas el coche.
Si la cisterna de tu inodoro es antigua introduce una botella llena
de agua y asegúrate de que no interfiera en el sistema de
funcionamiento. Reducirás el consumo cada vez que lo uses.
Instala los sistemas de depuración y ablandado de agua solamente si es necesario.
Usa la lavadora con el programa adecuado a cada tipo de ropa y
utiliza el detergente como aconseje el fabricante. Adecua la velocidad
del centrifugado al clima, también ahorrarás energía.
Deja las ramas bajas de árboles y arbustos, éstas y la acumulación de hoja caída ayudarán a mantener la humedad.
Notifica rápidamente la rotura de cañerías, bocas de riego abiertas o cualquier otra incidencia a los teléfonos de averías.
El césped está inactivo en invierno y requiere tan sólo un riego al mes o menos si hay lluvias.
Añade estiércol vegetal a tus plantas. Utilizar este tipo de abono ayuda a mantener la humedad en el suelo.
Utiliza los aspersores que lanzan gotas grandes de agua al suelo.
Cuanto más pequeña es la gota más facilidad habrá de evaporación antes
de caer al suelo.
Revisa escapes en los sistemas automáticos de vaciado, evitar cualquier escape ahorra muchos litros al cabo del año.
Mueren más plantas por un exceso de riego que por su falta. Asegúrate de mantener un riego adecuado.
Cocina los alimentos con la menor cantidad de agua posible, además de ahorrar conservará la mayor parte de los nutrientes.
Ajusta tu horario de riego a cada estación. Riega el césped en verano cada tres días y en invierno cada cinco.
Apaga el grifo mientras te enjabonas el pelo, ahorrarás casi 200 litros de agua a la semana.
Si tienes animales domésticos báñalos en el exterior, en una zona que precise de riego.
Elije siempre sistemas que ahorren agua, electrodomésticos, grifos, etc.
Riega de manera que el suelo absorba toda el agua sin que se creen charcos ni pequeños ríos de pérdidas.
Airea el jardín. Haz pequeños agujeros en el césped cada 20
centímetros, así el agua penetrará mejor en el suelo y evitarás que se
escape por la superficie.
Elige la olla adecuada para cada guiso y cantidad de alimento. Ahorrarás agua y energía.
Cierra el grifo mientras te afeitas. Para limpiar la cuchilla llena
el lavabo con agua. Así ahorrarás casi 400 litros a la semana.
Si cambias el agua a tus animales domésticos utilízala para regar las plantas.
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Al
lavar los platos a mano, no dejes correr el agua mientras los aclaras.
Llena un recipiente o un lado del fregadero para enjabonar y otro para
aclarar.
Una vez al año revisa el aparato de aire acondicionado por evaporación de agua. Así lograrás un resultado más eficiente.
Comprueba con frecuencia tu sistema de aspersores y ajústalos para
no regar las zonas que no lo necesiten: las paredes de la casa, la
acera, o la calle.
Utiliza la lavadora y el lavaplatos solamente cuando estén llenos y podrás ahorrar hasta 3.700 litros al mes.
Evita plantar césped en zonas difíciles de regar como pendientes
empinadas o a lo largo de las aceras. Instala cubierta en tu piscina y
comprueba que no haya escapes ni en la depuradora ni en las bombas.
Recoge el agua de tu aparato de aire acondicionado en un recipiente y úsala para regar.
Aprovecha la primavera y el otoño para plantar el césped y las
plantas del jardín. En estas estaciones las necesidades de riego son
menores.
Si te gusta el agua fría mete una jarra en la nevera en lugar de dejar correr el agua del grifo hasta que salga fresca.
Comprueba el contador de agua y haz un seguimiento de consumo para detectar fugas.
Reduce al mínimo la evaporación regando durante las horas tempranas de la mañana, cuando la temperatura es más fresca.
Lava tus herramientas de jardinería en el fregadero o un barreño en lugar de con agua del grifo.
Utiliza una capa de guijarros alrededor de las plantas para reducir
la evaporación y ahorrar centenares de litros de agua al año.
Usa una escoba en lugar de una manguera para limpiar la acera o calle. Así ahorrarás 300 litros de agua cada vez que lo hagas.
Si tu ducha puede llenar un cubo de 4 litros en menos de 20 segundos, entonces sustituye la alcachofa por una de bajo flujo.
Recoge el agua que utilizas para aclarar tus herramientas de jardinería y reutilízala para regar las plantas.
Divide el ciclo del riego en períodos más cortos para reducir la pérdida y permitirle una mejor absorción del agua.
No debes olvidar comprobar fugas en grifos, tuberías y mangueras que usamos en el exterior.
Si dispones de un sistema de llenado automático, asegúrate de que la piscina no tenga escapes.
Riega solamente el césped cuando lo necesite. Camina por el césped y si dejas huellas, ha llegado la hora de regar de nuevo.
Si vas a comprar un nuevo electrodoméstico ten en cuenta las
necesidades de consumo de agua y energía del aparato. Piensa en que un
mayor precio hoy puede suponer un ahorro futuro.
Mantén tu ducha diaria por debajo de los 5 minutos, ahorrarás hasta 3.500 litros al mes.
Instala inodoros con dos tipos de descarga.
Ajusta el cortacésped a un corte algo más alto para que sombree el terreno y mantenga la humedad.
Cuando limpies la pecera reutiliza el agua para regar plantas es
rica en nitrógeno y fósforo, a la vez que riegas, abonarás y
fertilizarás.
Utiliza los aspersores para zonas grandes de riego y los pequeños espacios de césped o plantas hazlo con una regadera.
Pon algún tipo de colorante en la cisterna del inodoro si mancha la
taza es que tiene una fuga, repárala, yahorrarás hasta 2.000 litros
de agua al mes.
Si te das un baño pon el tapón antes de girar el grifo y ajusta la temperatura del agua mientras la bañera se llena.
Utiliza materiales porosos en aceras y patios, mantendrás el agua del jardín en lugar de que se evapore.
Dirige las salidas de canalones y otros sistemas de drenaje
de agua hacia praderas, arbustos y árboles, o si puedes recógela para
estos usos.
Utiliza un sólo vaso para el consumo de agua diario. Esto reducirá
el número de ocasiones en la que pones en marcha el lavaplatos.
Ten una actitud responsable respecto al número de lavadoras que pones.
Instala un dispositivo detector de lluvia en los aspersores para evitar el riego innecesario.
No utilices agua corriente para descongelar alimentos.
Elige un sistema de consumo eficiente de irrigación por goteo para
árboles, arbustos y plantas. El riego en las raíces es muy eficaz.
Vigila no regar en exceso.
Algunas fugas en grifos pueden resolverse con una llave inglesa, utilízala y ahorrarás agua y no pagarás al fontanero.
Reduce la extensión de césped en el jardín. Planta arbustos y utiliza rocas u otros elementos decorativos como alternativa.
Usa la lavadora y mantén el nivel de agua aconsejado en función de la cantidad de ropa.
Enseña a los niños a cerrar los grifos con fuerza para evitar que goteen después.
Recuerda comprobar el sistema de riego periódicamente para confirmar la ausencia de fugas.
Mientras te enjabonas en la ducha cierra el grifo o utiliza un cabezal con sistema de regulación de flujo y ponlo al mínimo.
Mantén en remojo las cacerolas y sartenes. Así te será más fácil lavar a mano.
No riegues el césped en días con fuerte viento. La eficacia de los aspersores será menor.
Riega las plantas abundantemente pocas veces, así tu jardín estará más sano y fuerte.
Todos propietarios e inquilinos deben conocer y tener acceso a la
llave de paso general para cortar el agua en caso de rotura de una
cañería principal se ahorrará agua y se evitarán desperfectos en las
viviendas.
Riega el césped en cuestas escarpadas con una manguera de goteo, las más eficaces en este tipo de terreno.
Agrupa las plantas que necesitan la misma cantidad de agua.
Recuerda que tienes que limpiar el césped de malas hierbas, éstas compiten con otras plantas por el abono, luz, y agua.
Si bien los fertilizantes mejoran el crecimiento vegetal, también
aumentan el consumo de agua. Utiliza la cantidad mínima de fertilizante
necesaria.
Evita instalar sistemas que rocíen el agua en el aire. Los sistemas
de goteo o de conexión en cascada pierden menos agua por evaporación.
Lava el coche en lavaderos automáticos y si éstos reciclan el agua utilizada mejor.
No compres juguetes que requieran un flujo constante del agua.
Cierra el grifo mientras te cepillas los dientes.
Adquiere un pluviómetro para saber la cantidad agua de lluvia que ha recibido el jardín y así saltarte algún riego.
Anima a colegios e institutos y gobierno local o regional a que
ayuden a desarrollar y a promover éticas para una mayor conservación
del agua entre niños y adultos.
Enseña a tu familia cómo apagar los sistemas de riego automáticos.
Si el sistema no funciona correctamente es preferible que lo apagues,
también si una tormenta se está acercando.
Utiliza un reloj para controlar el tiempo si riegas el césped o el jardín con una manguera.
Comprueba que el sistema de cierre de la cisterna no quede abierto después de su uso.
Ocúpate de que haya aireadores en todos los grifos.
Elige para el jardín, o sustituye progresivamente, plantas que precisen poco riego.
Instala un calentador inmediato de agua. Así no necesitarás que
corra el agua hasta que salga caliente cuando te duches. Esto también
reducirá los costes de la calefacción para tu casa.
Utiliza un lápiz de grasa para marcar el nivel del agua de su
piscina en la desnatadora. Comprueba la marca 24 horas más tarde. Tu
piscina no debe perder más de 6 milímetros al día.
En el lavavajillas utiliza el ciclo adecuado a la suciedad de los platos, un ciclo largo consume más agua y energía.
Usa un destornillador para probar la humedad del suelo del jardín.
Si entra fácilmente, no riegues. Si riegas bien el césped ahorrarás
miles de litros de agua.
Existen en el mercado diferentes tipos de césped elige siempre el que menos riego necesite, consulta a un especialista.
Haz un propósito de ahorro de agua cada día. Aunque el ahorro de un solo día sea despreciable la suma será importante.
Cuando los niños quieran refrescarse, utiliza la regadera en una zona del jardín que haya que regar.
Cerciórate de que la piscina, la fuente o el estanque estén
equipados con bombas que reutilicen el agua tanto en tu jardín
privado como en los de tu ciudad solicitando a los responsables locales
que lo instalen.
Baña a los niños pequeños juntos.
Utiliza árboles y plantas que consuman poca agua.
En invierno toma medidas para que no se congelen las tuberías, y puedan estallar.
Aísla las cañerías de agua caliente tendrás menos perdidas y conseguirás ahorrar agua y energía.
Si no tienes más remedio que lavar el coche a mano hazlo sobre una zona que necesite riego.
Si tienes un sistema de aire acondicionado, dirige el drenaje del agua hacia una maceta, a un árbol, o al césped.
Si lavas el coche a mano con una manguera, ciérrala mientras enjabonas el coche.
Si la cisterna de tu inodoro es antigua introduce una botella llena
de agua y asegúrate de que no interfiera en el sistema de
funcionamiento. Reducirás el consumo cada vez que lo uses.
Instala los sistemas de depuración y ablandado de agua solamente si es necesario.
Usa la lavadora con el programa adecuado a cada tipo de ropa y
utiliza el detergente como aconseje el fabricante. Adecua la velocidad
del centrifugado al clima, también ahorrarás energía.
Deja las ramas bajas de árboles y arbustos, éstas y la acumulación de hoja caída ayudarán a mantener la humedad.
Notifica rápidamente la rotura de cañerías, bocas de riego abiertas o cualquier otra incidencia a los teléfonos de averías.
El césped está inactivo en invierno y requiere tan sólo un riego al mes o menos si hay lluvias.
Añade estiércol vegetal a tus plantas. Utilizar este tipo de abono ayuda a mantener la humedad en el suelo.
Utiliza los aspersores que lanzan gotas grandes de agua al suelo.
Cuanto más pequeña es la gota más facilidad habrá de evaporación antes
de caer al suelo.
Revisa escapes en los sistemas automáticos de vaciado, evitar cualquier escape ahorra muchos litros al cabo del año.
Mueren más plantas por un exceso de riego que por su falta. Asegúrate de mantener un riego adecuado.
Cocina los alimentos con la menor cantidad de agua posible, además de ahorrar conservará la mayor parte de los nutrientes.
Ajusta tu horario de riego a cada estación. Riega el césped en verano cada tres días y en invierno cada cinco.
Apaga el grifo mientras te enjabonas el pelo, ahorrarás casi 200 litros de agua a la semana.
Si tienes animales domésticos báñalos en el exterior, en una zona que precise de riego.
Elije siempre sistemas que ahorren agua, electrodomésticos, grifos, etc.
Riega de manera que el suelo absorba toda el agua sin que se creen charcos ni pequeños ríos de pérdidas.
Airea el jardín. Haz pequeños agujeros en el césped cada 20
centímetros, así el agua penetrará mejor en el suelo y evitarás que se
escape por la superficie.
Elige la olla adecuada para cada guiso y cantidad de alimento. Ahorrarás agua y energía.
Cierra el grifo mientras te afeitas. Para limpiar la cuchilla llena
el lavabo con agua. Así ahorrarás casi 400 litros a la semana.
Si cambias el agua a tus animales domésticos utilízala para regar las plantas.
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